Enojo... porque vamos como el cangrejo
Hoy ando enojada... con este mundo, con este sistema, con este capitalismo salvaje, con estos discursos demagógicos sobre los mercados, el consumo, la oferta, la demanda... y en toda esa hablada, ni una sola palabra sobre los seres humanos que vivimos y sostenemos esta forma de vida. No me gusta y no es lo que quiero para mí, pasar horas y horas trabajando en una empresa, almorzar en una hora exacta porque un minuto más es motivo de crisis, y no con el jefe, sino con los compañeros. Estoy enojada con un parlamento europeo que en lugar de aprobar medidas que ayuden a que la gente vea más a su familia, juegue más con sus mascotas o disfrute de sus hobbies, hace que las empresas puedan permitirse explotar a sus empleados hasta 65 horas semanales. Un asco. Vamos para atrás, como el cangrejo, viviendo para darle dinero y poder a corruptos, explotadores y millonarios con las manos sucias. No quiero esto y estoy furiosa. Mi cabeza explota, y explota más porque sé que hay sitios donde no hay derecho a enfermarse, ni a tener cosas que hacer, ni hay derecho a trabajar "solo" 8 horas diarias. Y no trabajo en una fábrica China, o en una mina tercermundista: trabajo en una de las empresas más grandes de España. Somos todos unos borregos enajenados que sin embargo no podemos hacer nada para cambiar las cosas. Existencialismo puro. Quizá esta no soy yo, o no soy la yo que todo el mundo conoce usualmente, incluyéndome, pero hoy tengo este enojo que me desborda. Y hay que sacarlo, como siempre, aunque sea en palabras en un blog que no se quien lee.
Comentarios