Gripe A-nti-todo


El Colegio Oficial de Médicos de Madrid tiene nuevo slogan para evitar el contagio de la gripe A. O Porcina. O AH1N1. Tiene más nombres que contagiados. Yo la llamo la gripe A-nti-todo: anti besos, anti abrazos, anti sexo (supongo ¿no?), anti saludos, anti afecto. Primero la recomendación era lavarse las manos, luego toser o estornudar con pañuelo o en la manga de la camisa (¡glup!), ahora no tocarse... ¿qué seguirá? Cómprese una pistola, espíe a su vecino, si estornuda a menos de 10 metros de distancia péguele un tiro, acabe con su vida antes de que termine infectando a todo el barrio. No vaya al trabajo, el alérgico de turno puede ser un griposo infiltrado, no viaje en avión so riesgo de llegar cadáver a su destino y empiece a recordar las tablas de multiplicar para darle clases a su hijo en casa, porque el cole se acabó.

No estoy frivolizando, epidemia es epidemia, y cuidarnos es importante, pero me sorprende a lo que se está llegando con todo esto. Casi tanto como me sorprende la velocidad a la que se ha creado una vacuna para el virus. De algo nos estamos perdiendo.

Comentarios

Ana dijo…
La gripe que vivimos

IBA LA PESTE camino a Bagdad cuando se encontró con Nasrudin. Él le preguntó ¿A dónde vas? La peste le contestó: "A Bagdad, a matar a diez mil personas".
Después de un tiempo, la peste volvió a encontrarse con Nasrudín, muy enojado, le dijo:"ME MENTISTE. Dijiste que matarías a diez mil personas y mataste a cien mil".
Y la peste respondió: "Yo no mentí, maté diez mil, el resto ... se murió de miedo"

Saludo desde la Patagonia.
Coincido en que, como en tantos otros casos, se nos vuelve a meter miedo, no sólo con la gripe A, también con la falta de seguridad de los aviones, con Bin Laden que nunca aparece ni nadie lo apresa, con los talibanes de Afganistán, con el peligro nuclear que supone Irán, etcétera, etcétera. Con respecto a la gripe A, acabo de volver de un viaje a Argentina desde España. Al llegar al Aeropuerto Ezeiza- Gemeral Pistarini, ya te meten miedo los empleados con mascarillas y, después te colocan en una equis blanca de color blanca y te examinan con un termógrafo para ver si tienes fiebre. He visto por las calles porteñas personas con mascarillas. No lo entiendo, aunque parece que la enfermedad se contagia con bastante facilidad. Acabo de hablar por teléfono con una prima que me recibió en su casa de Buenos Aires y me dice que tiene gripe, sí la gripe de toda la vida. No hay que asustarse ni dejar que nos metan demasiado miedo.
Mechuda dijo…
Ana, ¡me encantó la historia! Y coincido con Martín Bolívar, no hay que dejar que nos metan demasiado miedo. El miedo es un arma muy poderosa y muy, muy peligrosa.

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