Placer por los muertos
Nos encantan los muertos. Las leyendas que nacen de los muertos. Las historias que cuentan de los muertos. Los objetos, el legado, de los muertos. Las sensaciones que nos producen los muertos. Y que no son las mismas que cuando eran vivos. No nos gusta la muerte, como concepto, como fin, como despedida. Pero nos gustan los muertos. Como Michael Jackson. No importa si llevaba muerto un montón de años. Como artista. Como humano. Ahora, cuando está muerto-muerto, biológicamente hablando digo, es cuando regresa a la vida, resucita de esa muerte en la que ¿vivía? Por ese gustito macabro por los muertos, es por lo que los acontecimientos más vistos por teleespectadores de todo el mundo han sido funerales: el de Lady D. y ahora el de Jackson. Cuán irónicos y siniestros pueden ser nuestros placeres.
Comentarios
Jovellanos. (mas o menos contemporaneo de Lessing)