¡Qué chillazón! (O las vergüenzas del sonrojo...)
Chillarse en tico tiene una traducción sencilla: ponerse como un tomate. Sonrojarse en el "buen castellano" de aquí por este lado...
Un piropo, una sonrisa, ver a alguien que te gusta, un regaño, una mala cara, una conversación, una mirada, un beso, un pensamiento, la lectura de un email, un recuerdo, una sorpresa y en mi caso, todas esas, más el enojo... son razones para que se me suban los colores en menos de 1 milisegundo. Es que me chillo por todo, es insoportable. Y de mí no podríamos decir que es timidez, o vergüenza... por lo menos, son dos características que no poseo regularmente, sino todo lo contrario. Teóricamente, si aceptàramos que el sonrojo es meramente emocional (yo no lo creo) entonces soy un caso rarísimo. Porque me chillo por nada, y como me doy cuenta de que me estoy sonrojando, pienso: "aquí voy de nuevo", y me pongo más colorida...
Generalmente me lo tomo con humor, pero a veces me molesta profundamente. Simplemente siento que no pega con mi personalidad. Y que puede resultar poco serio en ciertos momentos, ser malinterpretado en otros... Alguien me dijo que era una muestra de inocencia. Ajá. Tan inocente yo... Otro alguien dijo que era cosa de buenas personas, ¡ah!, y eso sí que lo acepto, al menos es una explicación tuanis, faltaba más. Pero he estado investigando. Y me dí cuenta de que el asuntito en cuestión se llama “ereutofobia” (miedo a enrojecer).
Según la página sonrojo.com (no es un chiste, existe en serio), es más o menos como sigue:
"Rubor Facial. El enrojecimiento incontrolado de la cara se produce por una inapropiada vasocompresión de los vasos sanguíneos faciales. Esto se produce de una forma que no se puede controlar voluntariamente, simplemente con un pensamiento, sin razón alguna y en los momentos menos deseados, lo que termina creando situaciones embarazosas para los afectados. Popularmente es llamada eritrofobia aunque el término correcto es “ereutofobia” (miedo a enrojecer). En efecto la ereutofobia o temor a ruborizarse se describió en 1864 por primera vez por Casper. La sola idea de enrojecer provoca el rubor, incluso estando solo."
Incluso estando sola, ¿será posible? Pues sí, lo sé porque me pasa... digamos más o menos continuamente. Puedo estarme poniendo las botas, o lavándome los dientes y de repente... ¡el rush!
Pero sigamos leyendo...
"La ereutofobia es un síndrome constituido por la tendencia patológica a ruborizarse en presencia de otros, que progresivamente se acentúa, acompañándose de vergüenza y angustia, la cual produce durante los periodos intercalares, un temor obsesivo, angustioso y constante de volver a enrojecer. El fenómeno se repite varias veces en el día sin motivo consciente y el temor a enrojecer inclina al paciente a la incomunicación y al aislamiento social (fobia social), que hace sufrir mucho a quién lo padece. "
Kuéééé... ¡error! Cualquier cosa menos fobia social. A veces me pongo ANTIsocial, que es diferente, pero eso es cuando me levanto con poca fe en la humanidad y los seres humanos me caen mal. No me pasa muy seguido la verdad sea dicha, pero todos tenemos días así. Pero de ahí a la fobia social, hay 200 kilómetros y me declaro ajena a ese padecimiento. Pero efectivamente he comprobado que me da una pereza mayúscula ponerme roja a cada rato, y entonces me pongo más y así hasta el infinito.
"Se forma así el círculo vicioso en el que el temor facilita el rubor y éste aumenta el temor o la angustia, siendo cada vez los episodios de sonrojo más prolongados y frecuentes".
Tratamiento.
La página en cuestión habla de que:
"existe un tratamiento radical para el facial blushing: la simpatectomía torácica selectiva".
En idioma del común de los mortales, viene a ser una extirpación de los nervios del sistema simpático. (Por favor métanse a wikipedia para saber que es el sistema simpático, que como me ponga a explicarlo este post va a ser más largo que el evangelio). El caso es que haciendo un pésimo chiste, lo que nos pasa a los sonrojados y sonrojadas del mundo es que somos demasiado simpáticos, lo cual no calza nada con eso de la fobia social. También leí que la famosa operación se le hace a la gente que suda demasiado en las manos y los pies, y la verdad es que prefieron andar roja por la vida que sudando la gota gorda sin ninguna razón. Ah, se me olvidaban los efectos secundarios de la operación: sudoración excesiva en "abdomen y espalda". Qué mal ride, nos vamos de Guate.mala a Guate.peor.
De todas formas, es sorprendente que haya una operación para no sonrojarse. Por lo pronto, como no tengo ganas de pasar por el quirófano para luego además andar la panza chorreando, me quedo con el consuelo de que si hasta desarrollaron una técnica quirúrgica es porque somos bastantes con lo mismo (mal de muchos, consuelo de tontos, ya lo sé, ¿pero qué más da? Funciona).
Y además, aprovecharé que para algunos es símbolo de inocencia y de ser buena persona. Total, por lo menos son dos cosas bonitas...
Un piropo, una sonrisa, ver a alguien que te gusta, un regaño, una mala cara, una conversación, una mirada, un beso, un pensamiento, la lectura de un email, un recuerdo, una sorpresa y en mi caso, todas esas, más el enojo... son razones para que se me suban los colores en menos de 1 milisegundo. Es que me chillo por todo, es insoportable. Y de mí no podríamos decir que es timidez, o vergüenza... por lo menos, son dos características que no poseo regularmente, sino todo lo contrario. Teóricamente, si aceptàramos que el sonrojo es meramente emocional (yo no lo creo) entonces soy un caso rarísimo. Porque me chillo por nada, y como me doy cuenta de que me estoy sonrojando, pienso: "aquí voy de nuevo", y me pongo más colorida...
Generalmente me lo tomo con humor, pero a veces me molesta profundamente. Simplemente siento que no pega con mi personalidad. Y que puede resultar poco serio en ciertos momentos, ser malinterpretado en otros... Alguien me dijo que era una muestra de inocencia. Ajá. Tan inocente yo... Otro alguien dijo que era cosa de buenas personas, ¡ah!, y eso sí que lo acepto, al menos es una explicación tuanis, faltaba más. Pero he estado investigando. Y me dí cuenta de que el asuntito en cuestión se llama “ereutofobia” (miedo a enrojecer).
Según la página sonrojo.com (no es un chiste, existe en serio), es más o menos como sigue:
"Rubor Facial. El enrojecimiento incontrolado de la cara se produce por una inapropiada vasocompresión de los vasos sanguíneos faciales. Esto se produce de una forma que no se puede controlar voluntariamente, simplemente con un pensamiento, sin razón alguna y en los momentos menos deseados, lo que termina creando situaciones embarazosas para los afectados. Popularmente es llamada eritrofobia aunque el término correcto es “ereutofobia” (miedo a enrojecer). En efecto la ereutofobia o temor a ruborizarse se describió en 1864 por primera vez por Casper. La sola idea de enrojecer provoca el rubor, incluso estando solo."
Incluso estando sola, ¿será posible? Pues sí, lo sé porque me pasa... digamos más o menos continuamente. Puedo estarme poniendo las botas, o lavándome los dientes y de repente... ¡el rush!
Pero sigamos leyendo...
"La ereutofobia es un síndrome constituido por la tendencia patológica a ruborizarse en presencia de otros, que progresivamente se acentúa, acompañándose de vergüenza y angustia, la cual produce durante los periodos intercalares, un temor obsesivo, angustioso y constante de volver a enrojecer. El fenómeno se repite varias veces en el día sin motivo consciente y el temor a enrojecer inclina al paciente a la incomunicación y al aislamiento social (fobia social), que hace sufrir mucho a quién lo padece. "
Kuéééé... ¡error! Cualquier cosa menos fobia social. A veces me pongo ANTIsocial, que es diferente, pero eso es cuando me levanto con poca fe en la humanidad y los seres humanos me caen mal. No me pasa muy seguido la verdad sea dicha, pero todos tenemos días así. Pero de ahí a la fobia social, hay 200 kilómetros y me declaro ajena a ese padecimiento. Pero efectivamente he comprobado que me da una pereza mayúscula ponerme roja a cada rato, y entonces me pongo más y así hasta el infinito.
"Se forma así el círculo vicioso en el que el temor facilita el rubor y éste aumenta el temor o la angustia, siendo cada vez los episodios de sonrojo más prolongados y frecuentes".
Tratamiento.
La página en cuestión habla de que:
"existe un tratamiento radical para el facial blushing: la simpatectomía torácica selectiva".
En idioma del común de los mortales, viene a ser una extirpación de los nervios del sistema simpático. (Por favor métanse a wikipedia para saber que es el sistema simpático, que como me ponga a explicarlo este post va a ser más largo que el evangelio). El caso es que haciendo un pésimo chiste, lo que nos pasa a los sonrojados y sonrojadas del mundo es que somos demasiado simpáticos, lo cual no calza nada con eso de la fobia social. También leí que la famosa operación se le hace a la gente que suda demasiado en las manos y los pies, y la verdad es que prefieron andar roja por la vida que sudando la gota gorda sin ninguna razón. Ah, se me olvidaban los efectos secundarios de la operación: sudoración excesiva en "abdomen y espalda". Qué mal ride, nos vamos de Guate.mala a Guate.peor.
De todas formas, es sorprendente que haya una operación para no sonrojarse. Por lo pronto, como no tengo ganas de pasar por el quirófano para luego además andar la panza chorreando, me quedo con el consuelo de que si hasta desarrollaron una técnica quirúrgica es porque somos bastantes con lo mismo (mal de muchos, consuelo de tontos, ya lo sé, ¿pero qué más da? Funciona).
Y además, aprovecharé que para algunos es símbolo de inocencia y de ser buena persona. Total, por lo menos son dos cosas bonitas...
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gracias por este blog