Insomnio

Marzo 25, 2005 Positano


A fuerza de ser insomne
– por voluntad o por accidente-
He tenido que perderle el miedo a los amaneceres.
Cuando las persianas de la retina deciden no cerrarse,
No hay más remedio que acoger con paz
lo que se ponga al frente.

En este caso,
La pálida luz lilácea y azul del alba,
El rayo débil del sol que se levanta,
Tu ausencia perpetua en la estancia,
La partida de la noche que me encanta.

¿Insomnio? Sin duda catastrófico.
Pero remedio infalible contra el temor al nacimiento de nuevos días.

Comentarios

Unknown dijo…
Hola! Sigue publicando que me encanta lo que pones ;).

Entradas más populares de este blog

Suspendo...

Despedida