Morir a lo grande

Para ser bueno en este mundo, lo único que hace falta es morirse. Todos los muertos eran buena gente, valientes, especiales, grandes personas. Amigos de antología. Padres y madres de lujo. Trabajadores, esforzados, sensibles y hasta guapos. O al menos eso es lo que dicen los mismos que cuando el muerto vivía, repartían críticas a diestra y siniestra contra su estampa. A veces tampoco hace falta estar muerto, algunos ancianos con cara graciosa y muchas canas también pueden parecer pura vida y despertar sentimientos compasivos, independientemente de lo que hicieran en sus años mozos. ¿O tenía Pinochet en sus últimos años pinta de haber sido el dictador que fue?

Ahora además hay otra forma de pasar a la historia como los grandes y dejando una fortuna detrás: solo hay que meterse a un reality show (que al final no son tan reality, sino más falsos que un guión de telenovela), comportarse como un verdadero idiota, ser un corriente, exhalar por la boca sapos y culebras, tener actitudes racistas... y luego salir del programa, enfermarte de cáncer y vender tu dolor como antes vendiste tus porquerías.

Fácil. Así es como Jane Goody acaba de morir. Tras ser odiada por medio Reino Unido tras ser la tipa borde y repugnante de gran hermano (la minúscula es al propio, que las letras grandes no se las merece) hace unos años, ahora hasta el primer ministro habla de ella como una mujer valiente y hasta un ejemplo a seguir. Ajá.

Ya habrá quien me diga que debería respetar la memoria de los muertos. Y yo responderé que sería mejor que mientras estamos en este mundo respetemos un poco más a los vivos. La Goody esta ya estaba muerta antes de enfermar, y aunque suene cruel, quizá nunca estuvo más viva que cuando estuvo moribunda. Suele pasarnos. A los seres humanos, quiero decir. Somos una raza tan rara, que espera estarse muriendo para ponerse las pilas. A nivel macro supongo que nos sucederá lo mismo. Y aún así, con un fin aparentemente loable, la chica se nos va a la tumba dejando 4 millones de legado para sus hijos, disponibles gracias a los miles -o millones- de ojos asquerosamente morbosos que disfrutan ver la muerte ajena, o la inacción ajena (me es absolutamente imposible creer que muchos no tengan nada mejor que hacer que pegarse a la pantalla a ver a unos sujetos haciendo tonto encerrados en una casa).

Se me ocurre que podrían haberla enterrado en un ataúd luminoso con una cámara y grabar lo que pasa después de haber sido enterrado. A ella o a cualquiera que quiera llevar más allá eso del reality, claro. Nada de caritas, porque si lo pensamos bien, la verdad no es tan macabro, es solo cuestión de acostumbrarse: es posible que tras un par de días viendo el proceso no de la vida a la muerte, sino de la muerte a la descomposición, estemos ya habituados. Lo malo es que a las 4 semanas (que es lo que duran la mayoría de los reality, porque está más que estudiado que es el período de sobrevivencia del morbo con un mismo tema en la audiencia) habría que apagar, cobrar y ver que idea más dura se nos ocurre.

Mi papá tiene un tumor en el cerebro hace 11 años, cuando le dijeron que viviría solo uno. ¡No entiendo cómo no se nos ocurrió nada de esto! Papi, si Jane ha recaudado 4 millones en solo unos meses, en 11 años ya vos nos habrías pagado la hipoteca, comprado carros, alquilado islas... No tendría yo que haber mochileado tanto en plan hippie, sino que podría haber dormido -y seguir haciéndolo- cada día en un hotel 5 estrellas. No habría problema con los caros pasajes de ida y vuelta a Costa Rica y quedaría fortuna para mantener hasta a los bisnietos. Pero se me olvida que vos no sos un racista, ni un bueno para nada, sino una persona maravillosa, educada y amorosa. Eras buen papá, buen esposo y buen amigo ya desde que eras joven y no te habían puesto fecha de caducidad. Aunque hubieras querido hacer todo por tus hijas y arreglarnos la vida vendiendo tu enfermedad y el verdadero reality que ha supuesto el puto tumor para la familia, no te habrían aceptado en ningún canal. Sos demasiado decente para aspirar a los millones que mueve ese mundillo repugnante de la mal llamada telerealidad.

Comentarios

Anónimo dijo…
Muy chulo tu blog, que acabo de descubrir gracias al Facebook! Lo dejo enlazado a mis Farrapos de Gaita. Un beso!
Leí tu blog con cierta dificultad hacia al final, pues se me volvía borrosa la mirada... y lo volvía a leer, pero ahor acordándome de tu voz y de tus gestos, de tus ojos y de tu sonrisa... y me acordé de tu padre y de tu madre y de lo dichosos que han sido de tener una hija como tú, y recordé lo dichosos que hemos sido de tener padres tan Amigos, tan Humanos, tan nosotros...

http://www.youtube.com/watch?v=mNK6h1dfy2o

Ellos son nuestros Verdaderos Héroes de la Vida Real...

Que vivan por siempre!
nancyboom dijo…
Mae, si tu padre hubiera hecho semejante cosa vos no serías ni la mitad de lo que sos ahora. Los golpes en la vida a veces esculpen cosas maravillosas. Beso
Mechuda dijo…
Ustedes también son maravillosos, gracias por estar.