Kafka vivió en España

La situación es la siguiente:

Mi amigo, más bien mi casi hermano Jose , 28 años, abogado, juez, compa mío desde hace nueve años, quiere venir a visitarme. Porque sí, algunas veces a los amigos les entran esos ramalazos de querer ver a los otros amigos que están lejos. Y aunque hay crisis, en algunos países "de esos" del otro lado del charco hay gente que tiene platilla para pegarse una escapada. Ya tiene vistas las fechas y quiere venir en abril, que es mi cumple, y además aprovechar la Semana Santa para pegarla a las vacaciones y así tener más días. Estaba yo pensando que quizá le gustaría ir a Roma, después de todo, es uno de mis segundos hogares y podría enseñarle sus mejores sitios. Pues resulta que gracias a la maravillosa y siempre bien ponderada burocracia tercermundista de este mal llamado país europeo, (en este punto nunca faltará algún listillo que diga: "Pues vete a tu país". No comments. No respondo necedades de ese tipo) para que Jose pueda venir tengo que hacerle una carta de invitación. Esta mañana llamé a la Comisaría de Policía para preguntar cuál era el procedimiento para tan importante documento. La respuesta, fue, muy sintetizada, la siguiente:

Debe adjuntar los documentos del "invitante" (la palabra, mucho ojo, es textual. La busqué en el diccionario de la RAE, no fuera a ser que la acabaran de inventar, pero no, no está). Entonces, debo adjuntar mis documentos, porque soy yo la "invitante". (Aunque Jose se invitó solo, como toda la gente que quiero, que no necesitan más que tener la cortesía de preguntar si me vienen bien las fechas).

-¿Y cuáles son esos documentos de "invitante"?

Pues, tarjeta de residencia en España, pasaporte de Costa Rica, Libro de Familia, escritura de la casa donde aparezca obviamente mi nombre como propietaria, y documentos de la hipoteca. También documentos de mi esposo (porque también aparece en la escritura) y el papel del empadronamiento para saber cuántas personas viven en mi casa. Mal ride, porque los ex propietarios todavía aparecen empadronados ahí, ya salimos cuatro, así que Jose no cabe. En fin, que todo fotocopiado por supuesto. Por si acaso, pienso llevar a mis dos perros, mi gato, mi esposo, mi jefe y a un par de vecinos. No vaya a ser que haga falta la declaración de algunos testigos. Y claro, a esta documentación tengo que añadirle la carta, donde diga cuántos metros cuadrados tiene mi casa, cuántas habitaciones, que el invitado podrá tener una estancia confortable en la misma (ay tan preocupados que están ahora en el gobierno por la comodidad de los turistas) y que no le va a quitar la alfombra de dormir al perro, que es español claro. Gallego, más bien, de Lugo para más detalle.

También, me dijeron que tengo que adjuntar los documentos del invitado (esta palabra sí que existe). Esto es, fotocopia compulsada de su pasaporte. (Hay dos opciones: o viene antes de la fecha prevista para que vayamos a compulsar su pasaporte para que pueda venir después, o, lo fotocopia, lo lleva a un notario, luego a Relaciones Exteriores de CR, luego a la embajada de España y posteriormente me lo envía, preferiblemente por DHL, para que yo lo lleve aquí a Asuntos Exteriores y finalmente lo pueda agregar a la carta de invitación) y un documento de su trabajo autenticado, que diga qué tipo de contrato tiene y cuánto gana. Y que hace, claro.
Pero eso no es todo. Hasta aquí estaba yo a punto de llorar, pero... ¡ay estos funcionarios, siempre saben como hacernos reír! Tengo que adjuntar al menos cinco fotos donde pruebe que Jose y yo somos amigos. Y cito textualmente a la señora al otro lado del teléfono: "Pero no pueden ser fotos de uno y de otro, tienen que aparecer juntos para que sea una prueba válida". ¿PRUEBA VÁLIDA?¿Pero de qué putas me está hablando esta mujer?

Luego llegaron las preguntas finales, con el alma ya por los suelos:

-¿Vale, y cuándo ya presente yo todo eso, cuánto tardan en dar una respuesta?
- Unos dos meses. Ah, también tiene que pagar un abono de tasa de 103 euros con 20 céntimos. ¿O con 02 céntimos? No recuerdo, 103 euros con algo.
- Ajá. Y... si me dan el visto bueno, ¿qué hay que hacer?
- Tiene usted que mandarle la carta aprobada a su amigo y él llevarla a la Embajada de España en su país para que corroboren que es la persona invitada y aprobar el viaje.
- Ahhhh, ok, ¿ y ya con eso tenemos garantía de que lo van a dejar entrar?
- No, en migración siempre pueden rechazarlo, porque esta carta solo es una prueba de que tiene alojamiento, no de los demás requisitos.

Tututututuuuuuuu. Llamada finalizada. Gracias por la información señora funcionaria. Ha sido usted un soplo de aire fresco en mi día. Si Jose fuera rubio y de ojos azules, como mi hermana, seguro que podría venirse sin carta y no pasaría nada. Pero por si todo esto no fuera suficiente, su vena sueca es inexistente y salió moreno y con 1.65 m de estatura. Un problema serio en migración, donde cualquier bronceado puede ser un salvoconducto a un centro de detención de inmigrantes por tres días y un avión de AirCaca (AirComet) de regreso a casa.
Vamos a tener que ponernos entonces a gestionar la dichosa carta. Y entonces arribará un poquito después de lo planeado. Con un poco de suerte, si venga para mi cumple... pero el del 2010. ¡Viva España!

(Estoy convencida de que Kafka escribió "El Proceso" después de pasar una temporadita haciendo papeles en este país).

Comentarios

Michelle dijo…
Ivitass: no sabés lo mucho que disfruté al leer este post. Me imaginé el tono de voz, las muecas, vos poniéndote roja a parchones... Fue como tenerte cerca y hacer un flashback a aquellas conversadas cuando estabas tramitando la vara del matrimonio. Lo siento mucho por Ale (él me cae bien y José también, pero - como dicen por ahí - la sangre llama): España sucks!!
Alejandro dijo…
es que los españoles siempre hemos sido altos, rubios, con ojos azules como el cielo o verdes como el mar, guapos, depilados, con cinco idiomas ( yo se español, andalú, gaditano y jerezano, el inglés se da por supesto ). Vamos que vemos un tío de las características de tu amigo y lo linchamos...
joder voy a mirarme al espejo porque según me vi esta mañana, debo de haber nacido en un país de esos del tercer mundo americano, tuvo que ser una pesadilla. Dios!!! me voy a deportar a mi barrio pobre de jerez que creo que ya es independiente. Además en las fotos que tengo con mis padres, no me reconozco ni yo, bien podría ser otro, porque ahora llevo barba. Ufff no se si me lo aceptarán como prueba...
nancyboom dijo…
Lo mejor es que llegue por Italia ahi lo veas y que le estampen la entrada a la UE y listo, después se va a España. No sé puede así? Más fácil no, antes de que te pongas a photoshopear las fotos de José con vos.
Besote
Alexis dijo…
Me parece gracioso leerlo y a la vez triste saber que es dificil llegar a visitar amistades en la "Mutterland".
Mechuda dijo…
Lo peor es que ahora nadie quiere venir... snif...

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