CRITICA: "LOS NUMEROS DEL ELEFANTE"
Una ciudad mítica, llena de luces y sombras, de samba, calor y paisajes, es el escenario en el que el autor plasma la historia de unos personajes que desde la primera página toman de la mano al lector y lo sumergen en los matices de un relato de inmigración y sueños en la década de los años 50.
En Río de Janeiro, la «cidade maravilhosa», Bernardo, un joven proveniente de la Galicia profunda, se transforma en Francisco, en lo que constituye el primer paso de su nueva vida, después de que un suceso inesperado cambie el curso de sus planes y tenga que vivir entonces con un nombre y una nacionalidad que no le pertenecen. Todo sucede tras dejar atrás el frío, el hambre, el trabajo de la tierra y a una familia en conflicto, en una época en la que la dictadura provocó la emigración de miles de españoles a Sudamérica buscando una vida mejor.
Bernardo, como su amigo Albino, la encuentran por un tiempo gracias al «Jogo do bicho», una lotería ilegal en la que los animales tienen sus propios números. «Si sueñas con la muerte, debes jugar el número del elefante», explican a Bernardo. Es entonces cuando la ciudad carioca muestra su lado más lóbrego y decadente, un universo donde la vida de los protagonistas —y de los lectores— se desliza por las entrañas del juego prohibido, las mafias, los asesinatos, las favelas y la prostitución, todo maquillado con los colores de la música y el interminable carnaval.
Desde la primera página, la novela lanza un anzuelo al lector que lo engancha hasta la última, a través de una narración construida con un ritmo de película, y que refleja la experiencia como guionista del creador. Las frases, compuestas con un lenguaje sencillo, son cortas como en un guión, lo que sin embargo en algunos momentos produce la sensación de que hay demasiados puntos, en lugar de comas que potencien la continuidad de las frases.
El autor, que se inspiró en un hecho real para construir alrededor de él su obra de ficción, modela en ella la biografía de un hombre que con su ascenso y declive exhibe la esencia de la condición humana. Sin duda, una ópera prima que merece un hueco en la mesilla de noche.
Una ciudad mítica, llena de luces y sombras, de samba, calor y paisajes, es el escenario en el que el autor plasma la historia de unos personajes que desde la primera página toman de la mano al lector y lo sumergen en los matices de un relato de inmigración y sueños en la década de los años 50.
En Río de Janeiro, la «cidade maravilhosa», Bernardo, un joven proveniente de la Galicia profunda, se transforma en Francisco, en lo que constituye el primer paso de su nueva vida, después de que un suceso inesperado cambie el curso de sus planes y tenga que vivir entonces con un nombre y una nacionalidad que no le pertenecen. Todo sucede tras dejar atrás el frío, el hambre, el trabajo de la tierra y a una familia en conflicto, en una época en la que la dictadura provocó la emigración de miles de españoles a Sudamérica buscando una vida mejor.
Bernardo, como su amigo Albino, la encuentran por un tiempo gracias al «Jogo do bicho», una lotería ilegal en la que los animales tienen sus propios números. «Si sueñas con la muerte, debes jugar el número del elefante», explican a Bernardo. Es entonces cuando la ciudad carioca muestra su lado más lóbrego y decadente, un universo donde la vida de los protagonistas —y de los lectores— se desliza por las entrañas del juego prohibido, las mafias, los asesinatos, las favelas y la prostitución, todo maquillado con los colores de la música y el interminable carnaval.
Desde la primera página, la novela lanza un anzuelo al lector que lo engancha hasta la última, a través de una narración construida con un ritmo de película, y que refleja la experiencia como guionista del creador. Las frases, compuestas con un lenguaje sencillo, son cortas como en un guión, lo que sin embargo en algunos momentos produce la sensación de que hay demasiados puntos, en lugar de comas que potencien la continuidad de las frases.
El autor, que se inspiró en un hecho real para construir alrededor de él su obra de ficción, modela en ella la biografía de un hombre que con su ascenso y declive exhibe la esencia de la condición humana. Sin duda, una ópera prima que merece un hueco en la mesilla de noche.
Comentarios
Soy Jorge Díaz, el autor de Los números del elefante. Sólo hoy he leído tu crítica aunque veo que salió hace mucho.
Quería agradecerte haberla leído y tratado con afecto. Gracias.